Entre el 24 y el 27 de octubre, mujeres baserritarras y campesinas de diversos territorios y organizaciones se encontraron en Euskal Herria, para enredarse y poner su palabra y acción en el centro de las ‘Jornadas de Encuentro e Intercambio por la Soberanía Alimentaria y el Feminismo Campesino’, organizadas por Mundubat y el sindicato de las personas agricultoras y ganaderas de Euskal Herria – Bizkaia (EHNE).
Las jornadas se desarrollaron en dos tiempos y puntos geográficos de Euskal Herria: la primera en la Casa de las Defensoras de Basoa, en Arratia, durante los días 24 y 25 de octubre, y, la segunda, los días 26 y 27 de octubre, en Lekaroz, Nafarroa, como parte de nuestro proyecto “Mujeres Campesinas Promoviendo sus Derechos y la Soberanía Alimentaria en Guatemala, Centroamérica”, apoyado por el Gobierno Foral de Navarra y desarrollado, conjuntamente, en Guatemala y Navarra, gracias a la colaboración con la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA).
En Basoa, las participantes abordaron dos aspectos importantes para sus respectivas organizaciones sindicales agrarias, desde una perspectiva política crítica, sensible a la experiencia de las mujeres que viven, trabajan y luchan por el cambio desde lo rural y que se autoreconocen como “baserritarras” o campesinas. ¿Cómo nos hemos organizado y llegado a un planteamiento colectivo por la soberanía alimentaria y el feminismo campesino? ¿Cómo abordamos los desafíos más invisibilizados como son los diferentes tipos de violencias y desigualdades?
Estas fueron las principales preguntas del primer espacio, donde se reflexionó en pequeños grupos para luego compartir las conclusiones en asamblea, entre todas las participantes, entre las que se plantearon los desafíos que sufren las mujeres en el campo, en los espacios productivos y de decisión en organizaciones mixtas, pero, al mismo tiempo, también las estrategias y fortalezas que van tejiendo para enfrentarlos juntas.
Feria de Saberes
Una vez cerrado el espacio asambleario, en el que pudieron también identificar orientaciones políticas, estrategias e iniciativas afines y, limar divergencias e incluso convertirlas en material de base desde donde construir una visión conjunta más amplia y abarcadora, se abrió paso a la parte vivencial y multisensorial de este primera capítulo del encuentro con una ‘Feria de Saberes’ de las mujeres baserritarras. Las participantes compartieron sus distintas maneras de trabajar con la tierra, sus experiencias de Euskal Herria a Guatemala, y también sus saberes sobre semillas y técnicas de agroecología. El último día tuvieron la oportunidad de visitar a la huerta comunitaria de la Red Artea-Artea Sarea, de casi 6 hectáreas de producción hortícola en ecológico y visitaron dos experiencias colectivas agroecológicas.
En la segunda etapa del encuentro, las participantes se trasladaron a Lekaroz para abordar la importancia de la organización propia, no mixta, por parte de mujeres baserritarras y campesinas, y visitaron diversas experiencias lideradas por mujeres en el territorio del valle del Baztán: Uhaldeko Baserria, en Gartzain; y Baztango Zaporeak, en Arizkun.
Más de 20 años caminando
La presencia de las defensoras de derechos María Canil y Josefa Luc, llegadas desde Guatemala, fue clave para el desarrollo del encuentro gracias a su experiencia en procesos formativos y productivos que aterrizan en el ámbito de la soberanía alimentaria y la agroecología.
Ambas son parte de CONAVIGUA, organización con la que llevamos más de veinte años caminando. Nuestra apuesta conjunta por la soberanía alimentaria ha marcado el trabajo realizado en todos estos años y las metas alcanzadas, que han supuesto un avance en lo que respecta la autonomía económica de las mujeres mayas, a la vez que se han logrado importantes logros en materia de preservación de la biodiversidad y de promoción de formas productivas sostenibles que han contribuido a mejorar la variedad alimentaria y la calidad nutricional de las mujeres de los diferentes territorios de Guatemala.
La importancia de enredarse
Estos encuentros resultan realmente útiles para canalizar corrientes de sensibilización social e incidencia política que sólo pueden nacer a partir de la unión y la articulación.
A través de la sensibilización, la sociedad civil conoce procesos de cambio, de deconstrucción cultural y social necesaria para avanzar hacia una convivencia más sostenible y vivible para todas, entre todas y con la tierra. Por otro lado, la incidencia es imprescindible para que quienes toman decisiones no se olviden de la importancia de reforzar el papel de las mujeres como sujetas políticas, de sumarse a la apuesta por la soberanía alimentaria y a otras reivindicaciones del sector campesino y de las mujeres rurales, que tienen una interesante caja de herramientas que ofrecer ante la imperiosa necesidad de cambiar este statu quo que nos ahoga y mata a (casi) todas.
Seguimos aliándonos en lo local-global
Salimos de este encuentro con un sabor de alegría intensa por todo lo compartido y aprendido juntas. Convencidas de que, gracias a estos espacios, seguimos fortaleciendo el tejido de alianzas en lo local-global, uno de los pilares de nuestra organización, y consolidando vínculos por un modelo agroalimentario justo y sostenible, y un mundo rural vivo.
Agradecemos a todo el equipo que ha estado durante meses organizando y sosteniendo estas jornadas, como una muestra de firmeza en su apuesta por la soberanía alimentaria y el feminismo campesino y popular: EHNE Bizkaia, Etxalde, Etxaldeko Emakumeak y CONAVIGUA. Y a todas las mujeres que habéis acudido a compartir vuestras experiencias. Reconocemos y valoramos el gran esfuerzo que supone el estar poniendo voz y cuerpo en estos espacios. Eskerrik asko denoi.






