SENEGAL

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Presencia de Mundubat en Senegal

Mundubat comienza su trabajo en Senegal en 2018. Siendo un país considerablemente estable, a diferencia de la mayoría de los países del África Occidental, y a pesar de que es miembro de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), Senegal se encuentra en el grupo de los Países Menos Adelantados y asienta sus proyecciones de crecimiento sobre la explotación de yacimientos de petróleo y gas.

Pese a su historia postcolonial caracterizada por la estabilidad política, la cual se erige sobre los pilares del modelo de la democracia liberal representativa, Senegal no está exenta de conflictos. En la región de Casamance, al sur del país, persiste un conflicto de larga duración por la independencia de esta región (iniciado en la época colonial por el malestar que la población sentía por la falta de atención e inversión por parte del Estado senegalés y de apropiación de sus recursos), muy atenuado tras la firma del alto el fuego de 2014 entre el gobierno y el Movimiento de Fuerzas Democráticas de Casamance (MFDC).

A nivel nacional, el sistema político es puesto a prueba por los intentos de subvertir su funcionamiento por parte de las élites dirigentes mediante cambios legales que permitan la renovación de mandatos más allá de los dos establecidos constitucionalmente (origen de la crisis de 2011 y 2012) o la prohibición de participación libre de candidatos/as de la oposición (crisis de 2021) y de la ciudadanía en su conjunto (origen de las tensiones que se están produciendo en 2022 ante el horizonte de las elecciones legislativas de medio año). La respuesta ciudadana y las movilizaciones sociales en defensa de la democracia han generado una sociedad civil muy activa y comprometida que actúa como contrapeso de estas dinámicas autoritarias.

La situación alimentaria presenta vulnerabilidades en algunas zonas del país, principalmente en aquellas más alejadas de los centros urbanos y en zonas caracterizadas por un clima árido o semi árido.

La trayectoria de la organización en el abordaje de los escenarios de conflicto y postconflicto permite un accionar estratégico de acompañamiento en las iniciativas de construcción de paz en Casamance. Asimismo, situamos como prioridad el apoyo a la sociedad civil organizada y con capacidad de incidencia política.

Senegal tiene una tradición de país estable, y desde la independencia en 1960 se han sucedido diversos presidentes elegidos democráticamente. Léopold Sédar Senghor, uno de los fundadores del movimiento de la Negritud, fue el más destacado por su apuesta por el socialismo africano. Además, Senegal ha producido generado un movimiento crítico con el eurocentrismo y la injerencia sistemática de las antiguas metrópolis europeas en los países africanos.

La realidad económica de Senegal viene determinada por el descubrimiento de yacimientos de petróleo y gas, base material sobre la que el gobierno ha lanzado el “Plan Senegal Emergente”, que tiene como objetivo convertir Senegal en un país de renta media en una década y que incluye la soberanía alimentaria como uno de los elementos centrales del mismo.

Aunque en 2014 la firma de un alto el fuego entre el gobierno y el Movimiento de Fuerzas Democráticas de Casamance (MFDC) contribuyó a mitigar el conflicto de Casamance, el cual surgió a raíz del malestar que la población sentía debido a la falta de atención e inversión por parte del estado y la apropiación de sus recursos, el mismo se ha venido perpetuando desde la época colonial. Hoy día, el conflicto de Casamance, el más antiguo del continente africano, es considerado de “baja intensidad”.

Los enfrentamientos entre el MFDC y las fuerzas de seguridad senegalesas han provocado la muerte de más de 5.000 personas y los/as desplazados/as en el interior de Casamance están estimados/ as entre 30.000-60.000 y los/as refugiados/ as en más de 10.000 repartidos entre Gambia y Guinea-Bissau. Además, la situación de inestabilidad ha favorecido la aparición o el incremento del tráfico ilegal de droga, armas, ganado, madera, etc.

Mundubat propone una acción centrada en el trabajo con los movimientos sociales y organizaciones populares de Senegal para fortalecer sus luchas para la construcción de una sociedad con justicia social. Para ello, organiza su intervención en las siguientes líneas estratégicas:

Fortalecimiento de la sociedad civil senegalesa:

Uno de los ejes centrales de la cooperación de Mundubat en Senegal consiste en la identificación de una intervención integral de promoción y defensa de derechos humanos, lo cual implica prestar una atención prioritaria al trabajo con las defensoras y defensores de derechos humanos locales y al desarrollo de una estrategia óptima para la defensa, promoción y protección de derechos fundamentales (vinculado en Casamance a un contexto de conflicto de baja intensidad). En esta línea, nos encontramos trabajando, junto con Y’en a Marre, en el impulso de un proceso para fomentar una ciudadanía responsable y activa en defensa de sus derechos.

Prevención del deterioro de la seguridad alimentaria:

En la esfera de la Acción Humanitaria, Mundubat se encuentra desarrollando un proceso de respuesta a partir de una base sólida de protección integral de derechos y la construcción de condiciones para garantizar la seguridad alimentaria y la mejora de la situación socioeconómica de la población más vulnerable.

Fortalecimiento de las organizaciones de mujeres y feministas senegalesas:

Mundubat se encuentra en un proceso de diálogo con las organizaciones senegalesas de mujeres y feministas, tanto a nivel nacional como, específicamente, de la región de Casamance, para construir una estrategia conjunta de defensa de sus derechos, de lucha contra la violencia y para el empoderamiento y la participación política.

El trabajo que Mundubat desarrolla en este ámbito se desarrolla en un contexto en el que el papel de las mujeres y sus organizaciones tienen un gran peso en la construcción de paz en Casamance y, en general, en todo el país. A pesar de ello, y de los compromisos constitucionales, ratificaciones y disposiciones adoptadas por el gobierno que facilitan, a nivel teórico, la equidad de género, la vulneración de derechos de mujeres y niñas es un hecho estructural. Las violencias contra las mujeres, la mutilación genital y los matrimonios forzados son algunas de las expresiones que expresan esta realidad.

 

Fortalecimiento de las organizaciones campesinas senegalesas:

Otro de los ejes del trabajo de Mundubat en Senegal se basa en la contribución al fortalecimiento organizativo, técnico y político de las organizaciones campesinas senegalesas, donde estamos prestando una especial atención a los derechos y procesos de las mujeres campesinas. Para ello, nos encontramos transitando un proceso de identificación, en diálogo con las organizaciones campesinas senegalesas como Usoforal, para dar con los puntos en común en el ámbito del acceso a territorio y defensa de derechos del campesinado.

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