BOLIVIA

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Presencia de Mundubat en Bolivia

Mundubat da inicio a su trabajo en Bolivia en 2005, coincidiendo con el comienzo del proceso de cambio liderado por los movimientos sociales y que llevó por primera vez a un indígena a la presidencia del país.

Mundubat se inserta en la lógica del proceso de transformación social, acompañando la construcción de alternativas económicas y políticas impulsadas por movimientos sociales de carácter progresista. Situamos en el centro de nuestra acción el apoyo a las confederaciones campesinas, indígenas y originarias que lideran el proceso de cambio y que forman parte de La Vía Campesina Internacional. Además, se desarrollan proyectos con organizaciones de mujeres y feministas en el área urbana, periurbana y rural.

La lucha a favor del proyecto político y social alternativo que representa el Proceso de Cambio iniciado en 2005, se ha trasladado ahora al interior del bloque hegemónico, donde las contradicciones ideológicas entre los diferentes sectores contribuyen a aumentar las tensiones internas. La resolución de estas tensiones tiene su eje vertebrador en las posibilidades de convivencia y complementariedad del proyecto político campesino e indígena, cuyas diferencias conceptuales, filosóficas, ideológicas e históricas ejercen fuerzas divergentes que dificultan la estabilidad del proceso. Para ello, hay que tomar en consideración la estructura orgánica del movimiento campesino, cuya dinámica se refleja en las leyes bolivianas y en el aparato del Estado: las leyes de transparencia, participación y vigilancia social y planificación de la nueva Agenda Patriótica involucran a todos los actores, desde los movimientos sociales a las propias instituciones del Estado.

En el ámbito económico, las políticas redistributivas llevadas a cabo desde 2005 han mejorado objetivamente las condiciones de vida de la población boliviana, principalmente de los sectores históricamente marginados. Sin embargo, el Estado boliviano no ha modificado la matriz productiva asignada por el sistema económico global como suministrador de materias primas sin valor añadido. Pese a que la actividad extractiva ha sido regulada de manera más estricta desde 2005, la lógica de funcionamiento de esta rama de la industria y la participación del capital internacional en su producción y explotación, a lo que se suma la producción agrícola a gran escala (soya y coca), ha generado tensiones entre el movimiento campesino y los intereses del agro-negocio.

En relación a la situación de género, la violencia contra las mujeres continúa siendo una lacra que el profuso desarrollo legislativo producido por el poder legislativo y ejecutivo boliviano, y en el que el movimiento feminista ha tenido un papel central, no ha conseguido frenar. A ello sumar la atomización del movimiento feminista y la dificultad que esto supone para avanzar en logros basados en una agenda común.

Género y Feminismos

Trabajamos en procesos de reconocimiento de la ley de las mujeres promotoras que, en articulación coordinada con las instancias públicas, resuelven los vacíos en la implementación de la Ley de lucha contra la violencia machista. Contribuimos al fortalecimiento de sus capacidades de incidencia política ante las instituciones del Estado.

Soberanía Alimentaria

Trabajamos junto con las organizaciones campesinas e indígenas originarias en la consolidación de la Soberanía Alimentaria del pueblo boliviano, a través del apoyo a los modelos comunitarios de producción agroecológica (OECOM), basados en los pilares ancestrales originarios que tienen a las comunidades campesinas como actores principales. Las confederaciones sindicales de mujeres son nuestra prioridad, siendo ellas quienes lideran las iniciativas desde el ámbito local al nacional e internacional.

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