Nos apuntamos al Buen Vivir pero al estilo del Ecofeminismo

Iniciación al Ecofeminismo. Con este título tan sugerente y combinando diferentes técnicas metodológicas se impartió el Curso en Bilbao, durante el 1, 2 y 3 de diciembre de 2015. El protagonista de toda la jornada fue la persona en su diario vivir. Es decir, las integrantes de Pandora Mirabilia, responsables del desarrollo del programa, solo facilitaron la puesta en común de los conocimientos del público participante e incluyeron otros desde la perspectiva del Ecofeminismo.
El primer día, Marta Monasterio, de Pandora Mirabilia, tuvo a su cargo exponer la Teoría y Corrientes Ecofeministas. Sólo puso en requisito al grupo: la escucha activa. Dicho y hecho. El primer ejercicio consistió en “escuchar” al compañero o compañera sin tomar notas, mientras te contaban ¿qué es el Buen vivir para él o ella?
Marta fue escribiendo en la pizarra las palabras claves de cada testimonio. Poco a poco se creó una verdadera sopa de letras que encerraban las percepciones de las personas presentes en el Curso de lo que entendían por el Buen vivir: pequeñas cosas, sencillez, tiempo para la vida, cuidados materiales o compartidos, relaciones sanas, armonía con el medio y las personas, revalorizar el papel de las mujeres, lo femenino,…
“Buscamos otra sociedad”, afirmó Marta. “Otra sociedad donde se tome a la naturaleza como un sujeto con el que hay que negociar, donde existe el respeto, el bienestar…Es un repensar”.
Y para empezar a reflexionar sobre nuestros pensamientos, Marta nos cita al economista chileno Manfred Max Neef que sostiene que las necesidades del ser humano son finitas. Únicamente son nueve: subsistencia, protección, afecto, comprensión o entendimiento, participación, creación, recreo u ocio, identidad y libertad.
¿Cuál me falta a mí? ¿Las tengo todas? ¿O unas andan más o menos? En el grupo había respuestas para todos los gustos. Marta dejó claro que todas son importantes, porque igual de importante es comer como sentirse querido. “Lo que varía es el satisfactor”, advirtió. “Si tengo hambre que elijo para saciarla: ¿una manzana o una pizza?”
En la elección se encuentra la clave de la cuestión. La propuesta del Ecofeminismo que une a dos movimientos, al Ecologismo Social y al Feminismo Crítico, es que el ser humano forma parte de los ecosistemas. Por tanto, tiene una participación y responsabilidad en su sostenibilidad.
Sin embargo, a pesar de su posicionamiento, según Marta, el Ecofeminismo ha sido un movimiento marginal tanto dentro del Feminismo como del Ecologismo. Situación que empezó a cambiar en los últimos ocho años, cuando “comienza a sonar”, confesó Marta. “Se le tiene en cuenta ante las crisis sistémicas, estructurales, y en la búsqueda de alternativas que lleven a la sostenibilidad ambiental, a la equidad entre hombres y mujeres y a la justicia social”.

Curso de Ecofeminismo

Curso de Ecofeminismo | Bilbao [Diciembre 2015]

Todo el mundo reconoció entonces que el Ecofeminismo tiene mucho que decir ante el cambio climático, donde 20 países, los más industrializados del planeta, son los responsables del 80% del aumento de las temperaturas que se nota, sobre todo, en las naciones del sur por su posición geográfica. ¿Qué hacer con las sequías en África o América Latina? ¿Cuáles son las medidas a tomar ante la escasez de agua, un recurso finito?
Las siguiente palabras de Marta nos invitaban a asumir una posición ante el problema: “Aceptamos esta realidad y vemos qué condiciones vamos creando para cambiar el modelo de desarrollo o…ya veré, cuando me toque”.
Sus palabras son provocadoras. Marta lo sabe pero ahí tiene a la ciencia de la Biomímesis como su gran aliada para argumentar que uno de los caminos a seguir es “imitar a la naturaleza a la hora de reproducir sistemas productivos humanos”.
Y qué nos enseña la naturaleza a cada momento, pues que sus sistemas funcionan a partir de la luz solar, usan sólo la energía imprescindible, reciclan todo, recompensan la cooperación, acumulan diversidad, … De ahí viene el salto a las 4R en nuestro diario vivir: Reducción del consumo, Reutilización de materiales, Reciclaje y Reevaluar.
Y esta última, Reevaluar conlleva asimismo a otras 4R: Reconceptualizar, Reestructurar, Redistribuir y Recolizar.
Cada R significa todo un cambio de vida. Según el Ecofeminismo, la recompensa es el Buen Vivir. Ejemplos a seguir hay muchos y a cual más diverso, por tanto el debate continúa aunque si queremos ahondar en él, Marta menciona a cinco autoras que merece la pena leer: Vandana Shiva, Bina Agarwal, Petra Kelly, Val Plumwood y Lucas Platero.
Su acciones marcaron un antes y un después en la construcción del nuevo paradigma que nos permite el Buen vivir sin destruir de paso al planeta Tierra, nuestro hogar.


Fotos libres: Mundubat CC-By-Sa

Toda la información del curso: AQUÍ

 

 

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