Conoce el caso de Josefa y María

Josefa y María son dos jóvenes ecuatorianas de la ciudad de Esmeraldas que han sufrido en sus propios cuerpos el estigma, la culpabilidad y la criminalización de la sociedad ecuatoriana por haber abortado

La historia de Josefa

Me llamo Josefa, tengo 21 años soy originaria de la Ciudad de Esmeraldas, en el noroccidente de Ecuador y soy madre de un niño.

Fui detenida el 9 de mayo de 2013, acusada de haberme provocado un aborto. Pasé 7 meses en prisión.

No fue un embarazo deseado ya que fue fruto de una violación –al igual que muchas otras mujeres y niñas en Ecuador-. Cuando cursaba el tercer mes de embarazo, con el apoyo de mi compañero, juntos tomamos la decisión de interrumpir mi embarazo. Recurrí al misoprostol, un fármaco con fines abortivos, pero no logré interrumpir el embarazo, ya que no disponía de toda la información necesaria acerca de la dosis y la forma de uso del medicamento.

Continué resignada con el embarazo y de repente, cuando la gestación era de 22 semanas, sufrí grandes dolores. Me trasladé al hospital en busca de asistencia médica, y tras una primera revisión, el personal médico llamó a la policía. Las autoridades llegaron al centro y me interrogaron sin informarme de mis derechos constitucionales, después se comunicaron con el fiscal de turno, y este ordenó mi detención en el mismo hospital.

Me obligaron de ver al feto en varias ocasiones, es más incluso me obligaron a vestir y cargar al feto muerto. Mi proceso penal comenzó el 10 de mayo de 2013. La toma de misoprostol había tenido lugar semanas antes, de manera que se puede presumir que esta no tuvo ninguna relación con el aborto.

Después de la primera audiencia, durante el proceso, mi abogado me recomendó declararme culpable con el objetivo de cumplir una condena rápida. El abogado aseguró que no era relevante si yo efectivamente me había provocado el aborto o no. El delito tenía una pena corta y la mejor forma de salir era admitir la culpabilidad y pedir una suspensión laboral condicional a la pena. Yo acepté y me declaré culpable porque deseaba salir pronto de prisión para volver con mi hijo y mi esposo. El procedimiento me fue denegado.

Mi encarcelamiento me impidió terminar la educación secundaria. Se me propuso entonces realizar un juicio al Estado o una apelación, pero yo no la acepté porque tan solo quería olvidarme de todo este sufrimiento y volver a casa.

La historia de María

Soy María, una joven de origen humilde de la Ciudad de Esmeraldas, en el noroccidente de Ecuador y madre de un hijo dependiente.

Mi historia comienza cuando yo tenía 20 años y fui detenida por presuntamente provocarme un aborto.

El supuesto aborto ocurrió el 12 de noviembre de 2013 en el mismo hospital al que asistí al sufrir un sangrado y un fuerte dolor a la altura de la pelvis. Yo probablemente estaba embarazada de apenas dos semanas y no era consciente de mi estado. Al llegar a la maternidad de Virgen de Nueva Esperanza fui examinada por una médica, que me indico que esperara. Entonces llegó la policía y me interrogó. Inmediatamente después fui detenida, y toda mi atención médica se realizó ante la presencia de agentes policiales.

Recibí el alta hospitalaria al día siguiente con el fin de que asistiera a la audiencia de formulación de flagrancia ese mismo día. El acta de audiencia está basada en suposiciones y no en hechos, y tiene escasa validez probatoria por no haber respetado las garantías de mi defensa. Ese día se declaró la prisión preventiva para mí, y estuve presa durante cuatro meses.

Igual que Josefa, con quien coincidí en prisión, sufrí diversas formas de maltrato por parte de mis compañeras de la cárcel.

Me preocupaba especialmente mi hijo, ya que él tenía una discapacidad intelectual y estaba al cuidado de mi madre enferma y carecían de atención medica. Solicité a la organización Surkuna que hicieran los trámites necesarios para conseguir que mi hijo pudiera ingresar en la prisión y poder encargarme de sus cuidados. La petición me fue denegada.

Finalmente y varios meses después, en enero de 2014 la sustitución de la prisión preventiva me fue concedida gracias a la fuerte presión ejercida para poder lograr mi liberación. Pocos días después la causa de María fue archivada.


Ilustración: Higinia Garai para la campaña #SomosTodasNosotras de Mundubat

No Replies to "Conoce el caso de Josefa y María"

    Leave a reply

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada.