Hasta pronto Mohammed

Vuelve a casa. A Gaza. El niño palestino Mohammed Badrán, de 8 años, subió a un avión en el aeropuerto de Loiu, Bizkaia, a las 17:30 horas, de este 28 de octubre de 2014, rumbo a su hogar, después de concluir el tratamiento médico en el Hospital de Cruces. Ahí un cirujano reconstruyó la zona del ojo derecho que perdió por la metralla de los misiles de Israel que bombardeó su casa, a principios de agosto pasado, cuando arrasaba Gaza en su última operación militar.

Unas gafas de color rojo acompañan en su viaje a Mohammed. El cristal derecho se encuentra esmerilado, y gracias a esto desde fuera hace que no se vea la cicatriz en el área del ojo derecho que fue operada en el Hospital de Cruces. 

El cirujano cerró la órbita del ojo con una técnica especializada que implica colocar un colgajo libre vascularizado. Es decir, puso tejido de otra zona del cuerpo de Mohammed en la órbita, uniendo los vasos de la órbita a los de ese otro tejido, con lo cual el tejido se convierte en “propio” de la órbita. Es una técnica relativamente reciente, la cual requiere alta especialización porque implica microcirugía y por suerte para Mohammed, el Hospital de Cruces tiene un médico que podía hacerlo. 

Terminada esta fase, ahora viene una espera de seis a nueve meses. Tiempo para que el tejido de la órbita derecha siga su evolución a la par del crecimiento de Mohammed. La familia del pequeño mandará una fotografía del área reconstruida en seis meses, y será el momento en que el especialista valorará cómo se encuentra la concavidad del ojo derecho y si puede poner la prótesis o si deben esperar otros tres meses. 

En cuanto a su ojo izquierdo, los doctores informan que las intervenciones hechas en Ammán, Jordania, a principios de septiembre, estuvieron bien y que se descartan nuevas operaciones, porque existe un gran riesgo de que pierda la poca visión (30%) que tiene Mohammed. Tampoco se mejorará la visión con lentes. Es la conclusión de los distintos exámenes que se le realizaron, sin embargo se recomienda que el niño juegue con el ordenador, teléfonos móviles, porque le estimularán el cerebro y el reconocimiento de las cosas. De esta forma, el cerebro se acostumbrará a ver mal pero a reconocer las cosas. 

La tablet de la felicidad 

Siguiendo el consejo médico, Eneko Gerrikabeitia, el coordinador general de Mundubat, se presentó en el aeropuerto de Loiu con un regalo de última hora para Mohammed: una tablet. Feliz. Súper contento. Eufórico…son algunos de los adjetivos que pueden describir el sentimiento que invadió al pequeño ante el inesperado presente. Y sin que nadie se lo pidiera, hizo el signo de la victoria. 

Él mejor que nadie sabe el significado de salir avante ante la adversidad. Las cicatrices de las diversas operaciones para salvarle la vida son visibles en su cuerpo, y dentro de su ser, en innumerables sitios, pequeños trozos de metralla de los misiles israelí. Al no causarle molestia, la indicación es no quitarlos, ya que las intervenciones, por ejemplo, podrían dañar los músculos donde se encuentran alojados. “Se puede vivir con la metralla”, expresaron los galenos. 

La metralla que sí se quitó en el Hospital de Cruces, el jueves 23 de octubre, es la que tenía en el pie derecho. Estaba cerca del hueso y pegada a un tendón, por ende le causaba dolor al caminar. Asimismo se extrajo otra de la zona del cuero cabelludo. 

En general, el parte médico afirma que Mohammed está bien a pesar de todo lo que ha vivido en los últimos meses. Algunas veces tiene crisis de angustia y terror. Habla de su padre, quien murió en uno de los bombardeos de Israel, unos días después de ver como su hogar era destruido y como cuatro de sus hijos, entre ellos Mohammed, el más grave, resultaban heridos y eran llevados al hospital de Gaza. Precisamente en ese sitio, un periodista se enteró de que si no era operado inmediatamente de su ojo izquierdo, podía quedar ciego y que la única salida era sacarlo de Gaza. 

Acción humanitaria 

La llamada de auxilio llegó a Mundubat que organizó desde entonces una acción humanitaria para ayudar a Mohammed y al mismo tiempo, una campaña de recaudación de dinero que ha cubierto en gran parte los gastos de traslado, estadía y todo lo que necesitara en su tratamiento médico. “Ha sido una operación colectiva de mucha gente anónima, de voluntarias, voluntarios, que nos ha permitido llevarla a cabo”, explicó Gerrikabeitia. “Y más allá de la acción humanitaria, Mohammed representa la resistencia del pueblo palestino y denuncia el bloqueo y el genocidio que comete Israel en Gaza”. 

 Por esto mismo, Mundubat reforzará todavía más la campaña “Bajo el escombro nace la huerta”, el proyecto de financiación colectiva Ayuda Urgente para la Resistencia Campesina en Gaza. Para hacer tu donativo Pincha aquí 

Y si prefiere hacer un donativo por Banco, Mundubat abrió la siguiente cuenta: se llama Solidaridad con Gaza, de la Fundación Mundubat, Caja Laboral: 3035 0083 26 0830065008 

Con este dinero se reactivarán las parcelas de los y las agricultoras gazatís, las cuales fueron destrozadas por las bombas de Israel que con su bloqueo causa inseguridad alimentaria en Gaza. Actualmente, el 80% de la alimentación de la población depende de las Naciones Unidas, donaciones y de las parcelas. 

A esta realidad se enfrentará Mohammed, mientras sigue sanando sus heridas. El signo de la victoria que nos regaló en el aeropuerto es la mejor señal de que su Pueblo saldrá adelante y que podrá contar también con la ayuda de la solidaridad internacional, cuyo espíritu lo ha arropado desde que llegó el 20 de septiembre pasado a Euskal Herria. Buen viaje Mohammed.

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