Sigue la maratón por la paz en Colombia

Conflicto con historia

La cultura de Paz exige que la democracia sea real e incluyente. En consecuencia, toda la población debe tener acceso a los recursos en Colombia.

El escenario fue en la Capital Europea de la Cultura: Donostia. La modalidad elegida cine fórum sobre los Procesos de paz y la realidad de los Derechos Humanos en Colombia, del 7 al 9 de septiembre pasado, dentro de la programación de la Milla de la Paz. Arrancó el ciclo Carlos Alberto Ruiz, ex asesor jurídico de la mesa de negociación en La Habana. Con él dimos un paseo por la historia del conflicto más longevo de América Latina y nos invitó a rechazar la construcción de una paz barata que solo beneficie al gran capital.

“La Milla de la Paz es un calidoscopio de la violencia y la cultura de la paz,” comenzó diciendo este exiliado colombiano que vive en Madrid. “La Paz es una construcción permanente. Es el sujeto el que la hace.” Para sustentar su argumento se fue directamente al primer panel informativo que inauguró nuestro paseo por la Milla de la Paz, donde Carlos Alberto era nuestro guía. Ahí estaba la frase de Johan Galtung, uno de sus escritores favoritos:

“La paz no es una meta utópica, es un proceso. No supone el rechazo del conflicto, al contrario. Los conflictos hay que aprender a afrontarlos y resolverlos de forma pacífica y justa”.

Tan longevo que pasa de 52

 

Carlos Alberto hizo ver al público que el conflicto colombiano no lleva 52 años, sino que se remonta a la época de la Colonia, hace 200 años, y que la Independencia tampoco lo resolvió porque no hubo emancipación de los sectores populares que siguieron siendo sometidos y explotados por la oligarquía, dividida en dos partidos: liberal y conservador. Y hasta hace 20 años todavía eran los únicos.

En el siglo XX, la oligarquía colombiana tuvo (y el guión se repite en el XXI) gran dependencia de Estados Unidos. En el tablero de la geopolítica, América Latina es la gran despensa de recursos estratégicos y en esto Colombia destaca. También destaca por las injusticias sociales. En los años 30, por ejemplo, se organizaron sindicatos que exigieron una reforma agraria. La masacre de los campesinos fue la respuesta inmediata. Las novelas de Gabriel García Márquez cuentan este pasaje negro de la historia colombiana. Carlos Alberto nos invita a leerlas.

Y mientras los cuerpos sangraban, la cúpula de la oligarquía se repartía los cargos del gobierno mientras tomaba whisky.

-¿Quién ha respondido por las injusticias?-, preguntó Carlos Alberto.

– Los liberales y los conservadores se alternaban en el poder, y el que no compartía quedaba expulsado por comunista-, se responde el mismo.

La agenda pendiente

Carlos Alberto Ruiz tiene de referente a las Madres de la Plaza de Mayo, en Argentina, porque los crímenes de lesa humanidad “no pueden irse de rositas”. Lo dice porque en el Acuerdo de Paz se blindó la inmunidad de los presidentes, al alto mando del Ejército y el modelo económico.

A por ellos

Los hechos históricos le dan de nuevo la razón. En los años 50 hubo una feroz represión contra los estudiantes, dándose entonces las condiciones para que en 1964 nacieran las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El atardecer en el paseo por la Milla de la Paz, que comenzó a las 19:00 horass, ayuda al público a ir asimilando las atrocidades y las complejidades de la realidad política y de los Derechos Humanos en Colombia. Junto a la brisa que llega de la mar también apareció en la escena los paramilitares, años 70.

En este punto, una mujer del público preguntó a Carlos Alberto si la guerrilla tenía influencia en la gente. “Sí”, afirmó el guía. “El Gobierno dice que nació aislada, pero existía una sinergia, una empatía y una articulación con la población. La guerrilla se nutre de las barriadas. Un dirigente estudiantil me dijo: prefiero morir combatiendo en la montaña que me den un tiro por la espalda en la ciudad”.

Los recursos, el gran botín

Nuestro guía había seleccionado una foto del recorrido de la Milla de la Paz para que comprendiéramos que Paz exige la construcción de las condiciones de inclusión, del Derecho a comer, a tener una vivienda,…en fin, a que ya no exista cinturones de pobreza, población excluida. En esa imagen estaba el origen y la solución al conflicto en Colombia:

Un grifo con un candado es observado por un grupo de niños y niñas.

“Los recursos son de todos” es la frase principal que acompaña a la fotografía, cuyo significado, según un texto firmado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), es que “la mala gestión de la tierra y los recursos naturales está contribuyendo al surgimiento de nuevos conflictos y dificulta la resolución pacífica de los conflictos existentes”.

En la mente de Carlos Alberto, el próximo 26 de septiembre. Día elegido por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, para llevar a cabo la firma formal de la Paz entre el Gobierno y las FARC-EP en Cartagena de Indias. Título del Acuerdo Final, de 297 páginas: “Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”

“Me pregunto si el presidente Santos, los invitados a la firma del Acuerdo de Paz, irán a los barrios pobres de Cartagena de Indias, donde las niñas se prostituyen por el hambre, donde más del 50 por ciento de la población carece del acceso al agua potable”, reflexiona en voz alta nuestro guía, quien, sin ser brujo, se atreve a augurar que si no se ordenan los bienes comunes, los derechos colectivos, en diez años de nuevo tendremos las condiciones para otro conflicto.

Reparto con justicia

Mientras la niñez se siga muriendo de hambre en el Chocó o las niñas tenga que prostituirse en Cartagena de Indias, donde se dará la firma oficial del Acuerdo de Paz, Carlos Alberto Ruiz denunciará que las condiciones del conflicto continúan.

Colombia Invisible

El punto final del recorrido por la Milla de la Paz, esa tarde del 7 de septiembre, fue la proyección del documental Colombia Invisible, del director Unai Aranzadi, quien lo realizó en 2011. Y cinco años después “es una realidad actual todo lo que cuenta. El conflicto sigue, el saqueo, los asesinatos”, señaló Carlos Alberto.

Y aunque las explicaciones previas a ver el documental nos habían preparado (de alguna manera), un estremecimiento me recorrió el cuerpo al leer de entrada: “Todos los que aparecen están amenazados de muerte”.

Dentro de todo lo narrado sobre las masacres, los crímenes selectivos, la intervención de Estados Unidos para destruir a los simpatizantes del comunismo, de las organizaciones sindicales, los cinco mil asesinados del partido de izquierda Unión Patriótica (terrorismo de Estado en toda regla), los falsos positivos,…Elijo la imagen de la familia indígena, desplazada por los megaproyectos del gran capital, enterrando a su pequeño hijo muerto porque no recibió atención médica, mientras el presidente Santos inauguraba el nuevo puerto de Buenaventura, rodeado de la oligarquía y representantes de las grandes multinacionales.

La elegí porque, cinco años después, este 7 de septiembre pasado, mientras caminábamos por la Milla de la Paz, se daba una reunión entre empresarios colombianos y españoles para ver qué negocios hacían a partir de la firma del Acuerdo de Paz, el próximo 26 de septiembre.

-¿Y las comunidades?-preguntó de nuevo Carlos Alberto.

Su respuesta fue tajante: “No aceptaremos una Paz barata”.

 


 

Enlaces

 

Leer aquí el Acuerdo final (297 pág)

 

Lista de artículos de Carlos Alberto Ruiz en Rebelión

 

Artículo “Los salvajes y los buenos”

De Carlos Alberto Ruiz. Publicado el 04-06-2016. Dedicatoria:

A la memoria de Victoria,

hermana del alma,

y de Diego, compañero.

En el mes del último abrazo.

Hace 19 años.

 

 

Colombia Invisible

Carlos Alberto Ruiz, exiliado colombiano, es una de la voces que dan su testimonio de la Colombia Invisible que la oligarquía y el gran capital internacional quieren ocultar a la opinión pública. La cámara del director Unai Aranzadi puso en este documental el foco en la raíz del conflicto, la cual todavía sigue ahí en espera del proceso de cambio que lleve a vivir en justicia y democracia.

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