Se activó la espiral del terror en Colombia

Y, posiblemente, nunca ha parado su accionar. En las últimas semanas, el asesinato de líderes indígenas y liderezas campesinas activó todas las alarmas en las personas que luchan por los derechos humanos. Para entender las razones de tanta violencia hemos entrevistado a Arantza Larizgoitia, cooperante que por once años vivió en Colombia.

Durante nueve años, Arantza trabajó para Mundubat en Colombia y justo el año pasado volvió al País Vasco. En estos momentos está en la sede de la ong en Bilbao. Es la responsable del Eje de Género.

Según Arantza, las razones de los asesinatos tiene mucho que ver con la puesta en marcha de la Ley de Restitución de Tierras, aprobada en 2012, como un gesto de buena voluntad del Gobierno de Colombia en beneficio de las personas desplazadas forzosamente y la falta de una reforma agraria. Un paso pequeño ante el hecho de que durante el conflicto, después de 50 años, ahora hay más tierras en menos manos. Toda una contrarreforma.

Reclamos con sangre

Con memoria

La muerte ronda siempre a la juventud colombiana, en especial si pertenecen a las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes. Aprenden rápido la historia de martirio de sus pueblos.

En consecuencia, los líderes o liderezas de los territorios indígenas o de las comunidades de campesinos que reclaman su tierra, por ser los legítimos poseedores, son amenazados. Es el precio por defender el territorio en contra de la minería, la agroindustria,…

A estos últimos, en especial, molesta el trabajo en Derechos Humanos y Medio Ambiente. Son los que tienen interés en el territorio: las empresas que sacan lucro y beneficio. Entre ellos, el ganadero, la industria minera (en toda la zona del Pacífico) y la agroindustria de la palma, la caña de azúcar, ubicada en el Cauca.

Son tierras ricas. Las más codiciadas. Se encuentran en el famoso Valle Interandino que es muy productivo. No es selvático. Por tanto, en esas zonas siempre ha existido una lucha por la posesión de la tierra y una clase de campesinos que lucha por recuperar su libertad, y dejar de ser siervos. ¿El sueño? Recuperar la tierra, tener una parcela para trabajar y vivir dignamente con la familia.

Un guión sangriento

Una forma de detener el avance en la conquista de sus derechos sobre la tierra es la distribución de panfletos con amenazas. Primer paso de la estrategia de terror. “¿Cuál es su objetivo último?”, preguntamos a Arantza. Ella afirmó:

“Es una espiral de prácticas de terror. Es un recordatorio de lo que puede suceder. Hay una historia de violación de Derechos Humanos de los paramilitares con sus asesinatos y las masacres que cometieron en comunidades enteras que provocaron desplazamientos masivos. Entonces, los panfletos son un recordatorio de lo que pueden hacer.

“Los paramilitares usan formas muy crueles contra la población: asesinatos de grupos con gas, torturas, descuartizamiento de las víctimas, dejar las partes de los cuerpos desperdigadas por la comunidad, violaciones masivas de mujeres,… Hacen las prácticas más inhumanas y crueles que nos podamos imaginar.”

Los cómplices gubernamentales

Y para empeorar la situación, nos recuerda Arantza, la connivencia de la fuerza pública colombiana. ¿El resultado? Los altos grados de impunidad. “La impunidad más terrible, porque estás solo. Tú misma te lo solucionas”, explicó la cooperante.

Ahora entendemos la sensación de que en esos territorios o regiones, el Estado colombiano no vela por la vida e integridad de la ciudadanía.

Las víctimas siguen el trámite de denuncia nacional, regional y en las instancias internacionales. Además de las acciones de incidencia, la difusión de las amenazas, los asesinatos,… pero también se consolidan las acciones comunitarias, por ejemplo, la Guardia Indígena en el Cauca que ya ha comenzado a ser replicada en otras zonas y la creación de Espacios Humanitarios de la sociedad civil.

A continuación los enlaces a las informaciones con los últimos asesinatos cometidos en Colombia:

Viernes, 26 de febrero de 2016
Hanner Sebastián Corpus Ramos, comunero indígena
http://www.nasaacin.org/informativo-nasaacin/3-newsflash/8026-se-cumplen-amenazas-paramilitares-en-la-zona-norte-del-cauca

Domingo, 28 de febrero de 2016
Maricela Tombe, lidereza campesina
http://www.nasaacin.org/informativo-nasaacin/3-newsflash/8025-asesinan-campesina-en-el-corregimiento-de-playa-rica-municipio-de-el-tambo

Miércoles, 2 de marzo de 2016
Willar Alexander Oime Alarcón, Gobernador Indígena del Resguardo Río Blanco Sotará
http://tierradentro.co/CRIC-Rechaza-y-Condena-el

Lunes, 7 de marzo de 2016
William Castillo, líder campesino
http://www.contagioradio.com/asesinan-a-lider-campesino-william-castillo-en-el-bagre-antioquia-articulo-21127/

La Guardia Indígena

Ante la ausencia del Estado colombiano, las comunidades organizan sus propias Guardias de protección. Foto: www.eltiempo.com


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