Petición para que se adopten medidas urgentes en relación con las violaciones de Derechos Humanos por parte del Estado de Israel

EL CEMENTERIO DE MAMILLA: SU HISTORIA E IMPORTANCIA.

Los peticionarios son personas cuyos derechos humanos han sido violados por la destrucción y profanación de un antiguo cementerio musulmán, el cementerio Ma’man Allah (Mamilla) en Jerusalén, por el gobierno de Israel trabajando en conjunto con el Simon Wiesenthal Center (SWC) de Los Ángeles, California. Entre los peticionarios también se incluyen organizaciones no gubernamentales de derechos humanos preocupadas por esta desacralización. Una parte significante del cementerio ha sido destruida y cientos de restos humanos han sido profanados para que así SWC pueda construir el «Centro de Dignidad Humana – Museo de la Tolerancia» sobre este lugar sagrado para los musulmanes.

 El cementerio Mamilla ha sido un cementerio musulmán desde el siglo séptimo, cuando supuestamente compañeros del Profeta Muhammad fueron enterrados allí. antes de eso, fue una iglesia y cementerio bizantino. Está confirmado que los restos mortales de soldados y oficiales de Saladino del siglo XII, también yacen allí, al igual que generaciones de importantes familias de Jerusalén. Los terrenos del cementerio también contienen numerosos monumentos, estructuras y lápidas que atestiguan su historia sagrada, y también la antigua piscina de Mamilla, que data del periodo Herodiano, o del siglo I A.C. Desde 186, el cementerio ha sido claramente demarcado por muros de piedra y una carretera que rodea sus 134.5 dunums (sobre 33 acres). La antigüedad del cementerio fue confirmada por el Excavador Jefe asignado por la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI), que informó que sobre 400 tumbas contenían restos humanos enterrados de acuerdo a la tradición musulmana.

La relevancia del cementerio de Mamilla fue reconocida por sucesivas autoridades. Fue declarado emplazamiento histórico durante el Mandato Británico por el Consejo Supremo Musulmán en 1927, y como lugar de antigüedades por el Británico en 1944. Continuó activo como cementerio durante la época el Mandato. En 1948, justo después de que el nuevo Estado de Israel se apoderase de la parte oeste de Jerusalén, donde está el Mamilla, el gobierno jordano objetó cualquier profanación del cementerio. El Ministerio israelí de Asuntos Religiosos reconoció la gran importancia del Mamilla en un comunicado declarando: «Mamilla está considerado como uno de los más importantes cementerios musulmanes, donde setenta mil soldados musulmanes de los ejércitos de Saladino están enterrados junto con muchos estudiosos musulmanes. Israel siempre sabrá que tiene que proteger y respetar este lugar».

En 1986, como respuesta a las protestas de la UNESCO respecto a la destrucción de algunas partes del cementerio de Mamilla, Israel admitió que «no existe un proyecto para la desacralización del lugar y que por el contrario, el cementerio y sus tumbas serán protegidos». Como consecuencia, la AAI incluyó el Mamilla en su lista de «Emplezamientos Antiguos Especiales» en Jerusalén, y determinó que es un sitio de valor especialmente alto con «importancia histórica, cultural y arquitectónica», en la que no debería haber ningún desarrollo, y debería ser rehabilitada y conservada.

Estas tempranas proclamaciones por parte de las autoridades de Israel parecían reconocer el carácter sagrado con el que los musulmanes ven sus cementerios, y el cementerio de Mamilla en particular. La jurisprudencia islámica sostiene que los lugares de entierro deben ser eternamente sagrados y la exhumación de los restos humanos está estrictamente prohibido. Como en otras religiones monoteístas, los ritos y creencias asociados con la muerte y el entierro son una parte integral de las prácticas de los musulmanes en  todas partes.

                                                         

LA PROGRESIVA PROFANACIÓN DE MAMILLA NO CUMPLE CON LA OBLIGACIÓN DE ISRAEL DE PROTEGER LOS LUGARES SAGRADOS BAJO SU CONTROL.

La parte oeste de Jerusalén, incluyendo el cementerio Mamilla, quedó bajo control israelí en 1948. Esto ocurrió a pesar de la Resolución 181 de la Asamblea General de la ONU de 1947, que tenía como objetivo crear un corpus separatum internacional para Jerusalén y asegurar la protección de todos los lugares sagrados. La resolución especificaba que «los derechos existentes respecto a Lugares Sagrados y edificios o emplazamientos religiosos no se negarán ni se verán menoscabados», y que «los Lugares Sagrados y los edificios y emplazamientos religiosos deben ser preservados. No se permitirá ningún acto que pueda de cualquier manera menoscabar su carácter sagrado. El 9 de Diciembre de 1949, La Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 303, reiteró su intención de que «Jerusalén debe ser colocado bajo un régimen internacional permanente, que debería prever garantías adecuadas para la protección de los Lugares Santos, tanto dentro como fuera de Jerusalén…». En 1967, después de ocupar el resto de Jerusalén, Israel aprobó la Ley de Lugares Sagrados que pretende proteger todos los lugares sagrados.

No obstante, el gobierno de Israel, durante décadas, ha ido invadiendo progresivamente el cementerio con la construcción de carreteras, edificios y parques. Israel ha ignorado las repetidas protestas de los jerosomilitanos y otros palestinos (también judíos) contra esas profanaciones, que incluyeron demandas a organismos internacionales como la UNESCO. Amir Cheshen, Asesor  de Asuntos Árabes del Alcalde de Jerusalén Teddy Kollek (1984-1994), que conocía estos hechos de primera mano, confirmó esta historia de protesta declarando que: «los actores islámicos, particularmente en Jerusalén, también entre la comunidad musulmana en Israel y el extranjero, nunca han abandonado su interés por lo que ocurrió en el cementerio, ni su sensibilidad al respecto. Siempre vieron la construcción que dañó las tumbas y los restos humanos como una violación de la santidad y de sus sentimientos religiosos.

La última incursión, y una de las más escandalosas para los peticionarios y otros, implica la construcción del llamado «Centro para la Dignidad Humana – Museo de la Tolerancia» por el SWC, con el apoyo del gobierno de Israel. Este proyecto ha dado lugar a la exhumación indigna y la eliminación de varios cientos de tumbas y restos humanos, la cantidad exacta y el paradero de los mismos se desconoce. y se amenaza con levantar un monumento a la «Dignidad Humana» y a la «Tolerancia» sobre miles de tumbas. Se ha procedido en contra de la oposición permanente de  individuos y organizaciones palestinas, de numerosos judíos y otras organizaciones que moralmente se oponen al proyecto, y a pesar de la oposición del actual alcalde de Jerusalén, que desde el principió instó a que el museo no se construyera en el cementerio de Mamilla.

Los peticionarios han agotado todos los medios a su alcance para evitar una mayor profanación de este cementerio sagrado y, por lo tanto, llevar el asunto a la atención urgente, ya que la conducta de Israel viola flagrantemente el Derecho Internacional de Derechos Humanos, como se detalla a continuación.

EL TRATAMIENTO DE ISRAEL DE MAMILLA ES PARTE DE UN PATRÓN DE INDIFERENCIA PARA MUSULMANES LUGARES RELIGIOSOS.

Las acciones de Israel en el cementerio de Mamilla ilustran el desprecio por el estado de las creencias y sentimientos religiosos y espirituales que los lugares sagrados engendran entre palestinos y musulmanes de todo el mundo. La disparidad en el trato de los lugares sagrados judíos y los no judíos está clara. Hay una marcada inequidad, por ejemplo, en el tratamiento de los restos judíos que se encuentran en construcción y los de los que no son judíos. Esto se ilustra por el hecho de que las autoridades religiosas judías son inmediatamente llamadas cuando se cree que hay restos judíos para que así puedan ser sometidas a un tratamiento adecuado y las excavaciones puedan ser detenidas. A diferencia del caso de Mamilla y otros lugares no judíos conocidos por ser cementerios musulmanes, las autoridades religiosas musulmanas no han sido consultadas con el fin de que los restos del cementerio fueran tratados de acuerdo a la Ley del Islam. Como Gideon Suleimani, el Director de la Excavación designado por el AAI para la excavación del Museo sobre el Mamilla, certificó, «(Un Ministro de la Religión oficial) viene y me dice que si un esqueleto judío fuera encontrado, tendría que parar las excavaciones inmediatamente. Pero no fueron encontrados restos judíos, así que él no se preocupó. Esta actitud por parte de las autoridades israelís, y las prácticas discriminatorias que subyacen a ella, se ve confirmada por un estudio reciente sobre el trato que reciben los lugares sagrados no judíos en Israel, que documenta muchos casos en los que las autoridades de Israel continuaron sus trabajos de construcción a pesar de descubrir tumbas musulmanas durante la ejecución de los proyectos.

La profanación que ocurre en Mamilla es, por lo tanto, parte de un patrón más amplio que la falta de respeto, denigración, y profanación del patrimonio cultural, que incluye los lugares religiosos como cementerios, de los individuos y grupos no judíos por parte del Estado de Israel. Este patrón de discriminación fue discutido en un informe reciente por el Relator Especial sobre libertad de religión y creencias, declarando que:

Todos los 136 lugares que han sido designados como lugares sagrados hasta finales de 2007 son judíos y el Gobierno de Israel tiene reglamentos de aplicación que hasta ahora sólo se han emitido para lugares sagrados judíos.

 
El Informe del Departamento Internacional de Libertad Religiosa de Estados Unidos, encontró que: El Gobierno (de Israel) implementa regulaciones sólo para los lugares judíos. Los Lugares Sagrados no judíos no se benefician de ninguna protección legal… porque el Gobierno no los reconoce como lugares sagrados oficiales… Mientras que sitios de renombre han sido de facto protegidos debido a su importancia internacional, muchos lugares musulmanes o cristianos está n descuidados, inaccesibles o amenazados por promotores de constructoras y municipios.

Dado este patrón de discriminación, no sólo con respecto al tratamiento de los lugares sagrados, pero en todas las facetas de las relaciones del gobierno israelí con las comunidades musulmanes y cristianas bajo su control, no es una sorpresa que los intentos para detener la profanación de Mamilla, han sido rechazados por las autoridades israelíes.

VIOLACIONES DEL DERECHO INTERNACIONAL.

La construcción del Museo en una parte del cementerio constituye una violación de numerosos derechos humanos, incluyendo:

  • El derecho a la protección del patrimonio cultural y la propiedad cultural, incluyendo los lugares religiosos como cementerios, garantizados por instrumentos de derecho internacional como la Convención de Patrimonio Mundial de la UNESCO, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, etc.
  • El derecho a manifestar las creencias religiosas, como se planta en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
  • La discriminación, como se establece en la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (CERD), el PIDCP y el PIDESC. Y el derecho a la familia y la cultura, como se establece en la Declaración Universal.

 

PETICIÓN DE ACCIÓN.

A la luz de estas violaciones, los peticionarios solicitan las siguientes acciones:

  • Los peticionarios solicitan que el Relator Especial en Libertades Religiosas y Creencias, el Relator Especial de Formas Contemporáneas de Racismo, Discriminación Racial, Xenofobia e Intolerancia, y el Experto Independiente de los Derechos Culturales, demanden urgentemente al Gobierno de Israel:
  1. Detener inmediatamente la construcción del Museo de la Tolerancia sobre el cementerio de Mamilla.
  2. Revelar a los peticionarios el paradero de todos los restos humanos y artefactos , así como los fragmentos arqueológicos y los monumentos exhumados en la construcción.
  3. Recobrar y enterrar de nuevo todos los restos humanos donde fueron originalmente encontrados, en coordinación con, y bajo la supervisión de, las autoridades competentes musulmanas en Jerusalén.
  4. Declarar todo el sitio histórico del cementerio como antigüedad, para que sea preservado y protegido a partir de hora por sus legítimos custodios.
  • En base al mandato establecido en la Resolución del Consejo de Derechos Humanos del 21 de octubre de 2009, los peticionarios solicitan a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos que examine la queja de manera urgente e investigue e informe sobre violación de los derechos humanos por encima de Israel, que, junto con otras acciones israelíes que degradan o dañan los lugares religiosos no judíos, constituyen un patrón de violaciones graves de los derechos humanos de los palestinos y los musulmanes.
  • Los Peticionarios solicitan que el Director General de la UNESCO considere esta queja a la luz de las resoluciones existentes de la UNESCO sobre el tema y las violaciones de los derechos humanos alegadas en el presente documento, y coordinar esfuerzos con los funcionarios antes mencionados de las Naciones Unidas a fin de que el cementerio de Mamilla, una cultural y patrimonio religioso de gran valor, ser preservado y protegido.
  • Los peticionarios solicitan que el Gobierno de Suiza, en su capacidad como depositario de la Cuarta Convención de Ginebra, considere este asunto en el contexto de la reanudación de la Conferencia de las Altas Partes Contratantes de la Cuarta Convención de Ginebra. 

 

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