Nunca tuvo la solidaridad tanta pasión

CanoaJorge Luis Mazo, párroco de Bella Vista, e Iñigo
Egiluz, cooperante de Paz y Tercer Mundo, acompañaban la lucha en
defensa del territorio y la vida de las comunidades y pueblos del Atrato
en Colombia.

El 18 de Noviembre de 1999 el bote en que se
desplazaban ambos en el curso de una misión humanitaria fue atacado por
un grupo paramilitar. Iñigo y Jorge Luis resultaron muertos. Tal y como
Iñigo escribió en su última carta: “Este trabajo, lógicamente, va en
contra de los intereses de los que buscan adueñarse de las tierras de
forma violenta y sin escrúpulos
“.

En Enero de 2001 Iñigo Egiluz recibió a título póstumo el Premio
Cooperante 2000 concedido por el Gobierno Vasco. En el acto de entrega
del galardón el presidente de Mundubat, Iñaki Markiegi, pronunció la
bella palabra que los indígenas Emberá le habían dedicado al joven
cooperante: “SoKrinchapanabari”, es decir, “te recordaremos y seguiremos caminando con el corazón“.