Mística global, lucha global

Escribe: Sandra Beatriz Moreno Sorto. Fotos: Equipo Mundubat.

Los problemas en el campo son graves. Se necesita mucha fuerza y espíritu de lucha para no claudicar, y más si eres mujer campesina, agricultora agroecológica o ganadera que rechazas el modelo capitalista. Bienvenida sea, entonces, la mística del pueblo maya a la hora de convocar las fuerzas del universo y que estas se pongan a nuestro favor.

La mensajera maya fue Juana Lúc Méndez de Sisimit, de 42 años, de la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA). Vino de la aldea Paley, San José Paoquil, departamento de Chimaltenango, Guatemala. Estuvo en Pamplona hablando sobre el impacto de las empresas multinacionales en los pueblos, 22 de octubre de 2019. También participó en el intercambio de experiencias sobre feminismo internacionalista y agroecología, en Tudela, el 23 de octubre; después, en Sartaguda, el 24 de octubre, visitó el Parque de la Memoria y formó parte de la mesa redonda sobre agroecología y empoderamiento de las mujeres y, finalmente, llegó a Leioa, el 25 de octubre, a la Asociación Socio Cultural de Mujeres (Andrak). En cada lugar, Juana realizó la mística maya con las personas que llegaron a compartir con ella en las diversas actividades preparadas por Mundubat, entre otras organizaciones.

El viernes 25 de octubre, según la cosmovisión maya, correspondía el número 7 y el nahual Kamoq: Día en que las abuelas y los abuelos vencieron todos los obstáculos, problemas personales y sociales. Día para mejorar nuestra convivencia familiar. Para construir relaciones de respeto y armonía.

En el blanco

El signo del día pegaba maravillosamente con el objetivo del encuentro entre Juana, Gotzone Sestorain, de Etxalde, ganadera y productora de queso en Leitza, Nafarroa, y Amaia Carpio Muñoyerro, Etxaldeko Emakumeak, agricultora agroecológica. Luego de pedir “permiso” a las abuelas y abuelos y que nos acompañaran para que todo saliera con éxito, y encender las velas que se mantendrían así durante toda la reunión, inició el intercambio de las tres mujeres del campo.

“Sigue nuestra discriminación”, dijo Juana. “Nos miran como guerrilleras. Somos muy rebeldes. Nos acusan de ser feministas”. Gotzone conectó inmediatamente con su situación: “soy del norte de Navarra. De la montaña. El franquismo nos machacó. Nací vasca, campesina y mujer. Nos enseñaron a despreciar nuestra cultura, pero nos empoderamos y en mi pueblo todos hablan euskera. Nos discriminan como campesina…al que vive en el caserío, le llaman paleto, inculto”.

Amaia sintonizó a su vez con el sentir de las dos, porque su grupo, Etxaldeko Emakumeak, se define como “de mujeres de diversos perfiles: baserritarras, mujeres rurales y mujeres ligadas a la propuesta de la Soberanía Alimentaria. Nos definimos como agroecofeministas y tenemos muchas metas, para conseguirlas. Nuestra razón de ser es contagiar en dos sentidos: Contagiar de Soberanía Alimentaria al feminismo, y contagiar de feminismo al movimiento campesino. Llevamos unos años dando guerra, caminando despacio, intentando crear alianzas y dar pasitos pequeños pero firmes”.

Haciendo comunidad

Uno de esos pasitos pequeños que Juana piensa replicar en Guatemala es el “auzolana”, el trabajo comunal. Primero visualizan quién necesita que le echen una mano con un trabajo atrasado, por ejemplo, construir un gallinero, poner a punto la huerta o recoger las manzanas. Se organiza el grupo y manos a la obra. “De esta forma nos conocemos. Compartimos trucos, conocimientos, porque mientras trabajas comentas qué haces con el tomate si le llega una plaga o si Gotzone me dice: ‘ordeña la oveja´. No sabría qué hacer…(risas de la ganadera y de Juana)”

Amaia continúa hablando: “sales de ahí con fuerza. Siento que no he perdido la mañana. Hace poco hicimos un taller con mujeres urbanas feministas. Les planteamos los temas de Soberanía Alimentaria, como ¿qué piensas del campesino? Buscábamos cuestionar todos los paradigmas que tenemos. Repensar, reflexionar sobre el trabajo agrícola”.

Juana toma el guante de la agricultora vasca. Implementará el trabajo en común para fortalecer los lazos de comunidad y recordó que bastantes compañeras de CONAVIGUA se ven muy solas y necesitan una mano amiga para hacerle frente al sinnúmero de tareas por hacer. “No me apoyan”, se quejan. Además, Juana es consciente que esto fortalecerá la formación política de las mujeres, porque detrás de ellas están los hijos, las hijas “y después vienen los hombres”, contó. Esto, al final, da fuerza a la lucha campesina.

Resistencia campesina

Una lucha de vida y muerte en Guatemala, donde las empresas transnacionales se apoderan de las tierras más fértiles con agua que casi siempre son terrenos ancestrales de los pueblos maya. Con tal de lograr su objetivo mercantilista, en complicidad con las autoridades gubernamentales, los expulsan de sus tierras, capturan a sus líderes, los matan o imponen estado de sitio en ciertas regiones del país, como donde está el cultivo de palma.

“Estamos viviendo una situación difícil. Tenemos que unificar los esfuerzos y seguir nuestra lucha. Sabemos que como mujeres podemos incidir. Saben que defenderemos nuestros derechos”, afirmó Juana.

Gotzone también se declaró en resistencia contra la agricultura industrial, intensiva y mecanizada que destruye la agricultura campesina, la que defiende la Soberanía Alimentaria. “Navarra produce para exportar. La carne, la fruta, como los melocotones, van para Rusia,” explicó la ganadera. Tanto es así que las cooperativas deciden qué sembrar, ya sea trigo, centeno o habas, según el mercado internacional.

“Allá son más brutos. Los matan más directamente. Acá, más calladitamente, nos matan”, le dijo Gotzone a Juana.

Llegadas a este punto, Amaia se hizo una pregunta: “¿Qué tan hipócrita es consumir soja cultivada en Guatemala? ¡Cultivada en tierras que han quitado a campesinos pobres!”

Una verdad inapelable. La soja, el café, el algodón, la minería,… de Guatemala manchados con la sangre de los y las campesinas, el pueblo de Juana. Las mejores tierras para la agricultura industrial aquí, allá. “Estamos en lo mismo”, concluyó Juana. “Lo que nos queda es globalizar la lucha”.

Las velas de la mística maya se mantuvieron encendidas durante todo el encuentro. Señal de que las fuerzas del universo están con las campesinas.

Enlaces

Fotos y vídeos de la visita de Juana Lúc a Navarra:

Octubre 2019 | Visita de Juana Lúc Méndez (CONAVIGUA) a Navarra

No Replies to "Mística global, lucha global"

    Leave a reply

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada.