Comenzó la siembra de los Derechos del Campesinado

Derechos del CampesinadoEl Derecho a la Renta y los medios de vida decente están en el corazón de todas las negociaciones que se llevan a cabo para que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) los reconozca y apruebe en 2017 la Declaración Universal de Derechos del Campesinado. En este marco, se ha presentado la investigación de Leticia Urretabizkaia: “Campesinas y campesinos en la Comunidad Autónoma de Euskadi por el Derecho a la Renta y a la Vida Digna”

Un trabajo en clave local que sirve para la lectura global de todos los factores que convergen en el trabajo agrario, donde las mujeres con el trabajo productivo y reproductivo también reclaman ser sujetas de derechos en igualdad.
La Investigación fue un encargo de la Fundación Mundubat en colaboración con EHNE-Bizkaia y La Vía Campesina. Esta última lidera las negociaciones con la ONU.

Mundubat: ¿Qué es la renta?
Leticia Urretabizkaia: El concepto de la renta puede dar pie a confusión. En la investigación “Campesinas y campesinos en la Comunidad Autónoma de Euskadi por el Derecho a la Renta y a la Vida Digna” se parte de la definición clásica: tierra, capital y trabajo. Es decir, el valor generado por la actividad de la producción agraria haciendo referencia al conjunto de factores que intervienen en la producción, clásicamente considerados: la tierra, el capital y el trabajo.
¿Entre la población campesina qué es la renta?
Si tomamos como marco la Declaración de Derechos Campesinos, tal y como se está negociando, hace énfasis en tener unos ingresos dignos, en poder vender los productos en mercados nacionales, locales, y poder controlar los precios de sus productos.

Dentro del concepto amplio que hemos definido, se centra en el factor productivo del capital, el que más espacio tiene en el sistema capitalista, neoliberal, patriarcal y heteropatriarcal. Sin embargo, uno de los aportes de la Investigación es precisamente poner el foco de atención en el factor trabajo.

Por un lado, la atención en todos los trabajos que componen la actividad agraria: los productivos y los reproductivos. Entre los primeros están el cultivar, la cría de animales, por ejemplo. En cambio, en los reproductivos están los trabajos que se hacen dentro de los baserris para que la actividad agraria se pueda realizar: cocinar, limpiar, el cuido de las personas mayores, etc.

En el sistema actual, el trabajo reproductivo es invisible y gratuito. Y, generalmente, lo realizan las mujeres.

LVC 17 abrilEn el mundo agrario, las mujeres hacen el trabajo reproductivo pero también se involucran en el productivo. Además, muchos de los trabajos de la producción agrícola se realizan dentro de las casas: embutidos, mermeladas, etc. Estos trabajos se hacen de manera gratuita, aunque son de la actividad agraria. Por tanto, sostienen la economía campesina.

Esto ha empezado a ser evidente conforme el mundo agrario es menos colectivo. Antes, el grupo familiar era más extenso, el trabajo más colectivo. Ahora, la sociedad nos lleva a familias nucleares: madre, padre, hijo o hija. En consecuencia, las personas campesinas se quejan de no tener tiempo para hacer el trabajo y estar sobrecargadas, y la dificultad de que eso se traduzca en unos medios de vida decentes, la coletilla del Derecho a la Renta.

Entonces, si no se tienen en cuenta estos aspectos- como sucede- en los estudios agrarios, pues faltan elementos para entender la desagrarización (imagen similar a la desertificación) del mundo rural y en concreto de las mujeres. Sin embargo, al contemplarlos en las investigaciones y reflexiones, aparece inmediatamente la fotografía completa de porqué los campesinos, en especial las mujeres, abandonan el campo.

Migración (o expulsión) campesina que acontece tanto aquí, en Euskal Herria, como en América Latina, Asia, África…

¿Por qué es importante que la ONU reconozca la renta como un derecho del campesinado?
Este Derecho a la Renta es un derecho nuevo y lo pide precisamente el mundo campesino.

Al liberarse los mercados agrarios, en los años 80s, no existió ningún control internacional eficaz. Y ese poder ha ido, poco a poco, pasando a las empresas transnacionales que tienen el poder de imponer lo que se produce, lo que se consume y los precios que paga el consumidor y la consumidora, y el precio que reciben por sus productos las personas productoras. También controlan los precios de los insumos necesarios para llevar a cabo la producción agraria.

Y aunque la parte más importante de la cadena alimentaria es la producción de alimentos, sin embargo las personas responsables de ella no tienen ningún poder de decisión. Y se pueden ver obligadas a vender más barato de lo que les ha costado producir. Por eso, el campesinado es el colectivo que plantea este Derecho a la Renta, porque es impensable que esto suceda en otros sectores económicos.

Y a la vez es difícil garantizar el Derecho a la Renta tal y como funciona el sistema agroalimentario, y por eso ha sido uno de los derechos más polémicos durante todas las negociaciones. Si la ONU lo reconoce sentaría un precedente de transformaciones profundas del sistema.

Si en la Declaración la ONU también reconoce la parte de los trabajos productivos y reproductivos, y las dificultades para gestionar los tiempos, como parte fundamental de los medios de vida decente, las transformaciones serían más profundas.

¿Este Derecho a la Renta es indispensable para tener una vida digna?
Sí, porque, sin el Derecho a la Renta, el campesinado no puede mejorar ni siquiera los costes de producción. Mucho menos podrá plantearse tener un ingreso que cubra sus necesidades. Igualmente si no se reconocen todos los trabajos y no se dispone de tiempo propio, tampoco se puede tener una vida digna.

Si la ONU lo reconoce, los Estados deberán asumir su obligación, ¿cómo se logrará su implementación?
En la última parte de la Investigación, lanzamos propuestas a los diferentes actores. En las propuestas a los Estados, sugerimos algunas de las medidas que se pueden tomar hoy en día para garantizarlo sin una transformación profunda del sistema (pág. 104).

Por ejemplo, para que el campesinado pueda acercarse a un ingreso digno, los Estados pueden fomentar modelos productivos lo más autónomos posibles, basados en la agroecología y no en la agroindustria.

X Foro por un Mundo Rural Vivo

Presentación de la Investigación “Por el derecho a la renta y a la vida digna” que estuvo a cargo de Carmen Rodríguez, responsable del Eje de Soberanía de Mundubat; Leticia Urretabizkaia, investigadora, e Iñaki Markiegi, vicepresidente de Mundubat.

Por ejemplo, para que el campesinado de todo el mundo pueda tener acceso al Derecho a la Renta y a la Vida Digna, habría que suspender las importaciones y las exportaciones subvencionadas que arruinan las economías locales de otros lugares. De esta forma, Europa ha inundado a otros países con productos subvencionados que llegan más baratos, quebrando al productor local.

Para controlar el poder de las empresas existe en el Estado español una ley para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria. Se puede, por tanto, poner medidas que se aplique tanto desde el Estado como en las comunidades autónomas, incluyendo a la Comunidad Autónoma de Euskadi.

Y habría que tomar todas las medidas necesarias para que las mujeres sean consideradas sujetos campesinos con igualdad de derechos, como se menciona en las medidas de la página 106 de la Investigación: desarrollar de manera efectiva un plan integral de género que aplique una mirada transversal a todas las cuestiones relacionadas con el sector agroganadero.

Es de sentido común que el campesinado tenga Derecho a la Renta y a una Vida Digna, entonces: ¿por qué esta lucha para conseguir el reconocimiento de la ONU y de que existan los Derechos del Campesinado?
Al final, el trabajo campesino sufre las consecuencias más devastadoras del sistema capitalista actual, ya que la alimentación muestra las contradicciones de este sistema al ser tratado una necesidad y un derecho básico como una mercancía más, y las personas, el campesinado, como si fuera una empresa, más cuando funcionan a través de una lógica de sostenibilidad con la naturaleza. Esto hace que la producción campesina sea contraria a la lógica capitalista. Y es muy difícil que tengan una vida digna dentro de esa lógica capitalista.

El campesinado se ha llegado a unir a nivel mundial, a través de La Vía Campesina, para demostrar todo esto y que se les considere sujetos de derechos propios.

Asimismo, la Investigación, en la página 111, da propuestas a las personas consumidoras que pueden tener en cuenta a la hora de replantearnos las decisiones de consumo en lo individual y colectivo, porque también nuestro derecho a tener una alimentación adecuada está en juego. La invitación es a salir del rol de consumidoras pasivas y preguntarnos, como ciudadanas, qué podemos hacer.


Enlaces

Documento completo de la Investigación Por el Derecho a la Renta y la Vida Digna:

Castellano       Euskera

Resumen de la Investigación:

Castellano      Euskera

For the right to income and decent livelihood

 

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