Enredadas por los derechos de las trabajadoras de hogar y de cuidados

Trabajadoras no domesticadas Basauri

La Comisión de Seguimiento está contenta con el resultado del proceso que han llevado a cabo las trabajadoras de hogar y de cuidados, porque se dio una participación efectiva y hay un resultado valioso con un plan de acción.

Escribe: Sandra Beatriz Moreno Sorto

En acción. Es el modo actual del grupo motor de la investigación “Trabajadoras no domesticadas”, promovida por Mundubat, que está en plena repesca de aliadas para llevar adelante sus propuestas utópicas y realistas. “Vamos a por todo”, sostuvieron en la reunión con la Comisión de Seguimiento en Marienea, Basauri, el pasado 27 de junio de 2018. Era un día de lucha, porque se dieron distintas concentraciones y protestas en el Estado español contra la Enmienda 6777 que vulnera los derechos de las trabajadoras de hogar y de cuidados.

“Para conseguir la transformación no solo debe ser una reivindicación sectorial, sino que tenemos que ir con otras organizaciones”, afirmó Josefina Roco Sanfilippo, lideresa del grupo motor ante la Comisión de Seguimiento, formada por Conchi Gómez Mahave, de la Asociación de Mujeres de Basauri. Servicio de Información a la Mujer (CIM); Cony Carranza Castro, Grupos de Mujeres Migradas y Escuelas de Economía Feminista de Bizkaia; Claudia Favela, Fundación Social Ignacio Ellacuría – Grupo Torre de Babel; Gotzone Olarra, Fundación Oxfam Intermón; Izaskun Guarrotxena eta Alba Fatuarte, Ehbilduko zinegotziak bilboko udalean; Luciana Davies, Asociación Mujeres con Voz; Lur Moragues Saitua, Euskal Herriko Bilgune Feministako (EHBF) kidea; Susana Leyton, Escuela de Identidades Feministas y Economía Feminista desde la Vida Cotidiana de las Mujeres de Vitoria-Gasteiz; Tinixara Guanche Suárez y Miren Braceras Murga, Elkarrekin Podemos; Vanessa Cachafeiro Sáez de Cortázar, Mugarik Gabe Araba y Consorcio Zentzuz Kontsumitu; Zaloa Ibeas de la Cruz, Sindicato LAB, Secretaría Feminista; y Yolanda Jubeto Ruiz, profesora de Economía Aplicada en la UPV-Euskal Herriko Unibertsitatea.

Condiciones laborales injustas

La suma de aliadas aumenta día a día después de los resultados de la Investigación. “En las entrevistas se repetían los patrones de las pésimas condiciones de trabajo y hasta ciertos patrones de esclavitud”, señaló Lyudmila Montoya Castellón, investigadora y trabajadora de hogar y de cuidados, quien habló en nombre de todas sus compañeras que no pudieron asistir a la reunión por estar trabajando. “Ahora juntas podemos hacer cosas, luchar por transformar esta realidad”.

Todas han tenido un punto de partida común: las Escuelas de Economía Feminista en Euskal Herria, donde aprendieron a ser críticas y entender por qué su trabajo es tan precario, tan poco valorizado, cuando es tan importante “porque nosotras cuidamos a los niños, las niñas y a las personas dependientes”, sostuvo Lyudmila.

Lyudmila Montoya Castellón hace un trabajo político para denunciar las injusticias que sufren en los trabajos de hogar y de cuidados, a pesar de ser lo más valioso en la vida de las personas.

Lyudmila Montoya Castellón hace un trabajo político y feminista para denunciar las injusticias que sufren en los trabajos de hogar y de cuidados, a pesar de ser lo más valioso en la vida de las personas que las emplean.

“Es una investigación que no habla por otras. Son las propias trabajadoras de hogar y de cuidados las que hablan”, explicó Josefina y agregó: “La investigación es una herramienta política”.

Trabajadoras no domesticadas

Las Escuelas de Economía Feminista, de Mundubat, han sido fundamentales para desarollar conciencia crítica entre las mujeres.

Herramienta política que encierra el Diagnóstico Participativo y el Plan de Acción Integral. Se respondió a preguntas incómodas pero esclarecedoras de qué lugar se le asigna al trabajo de hogar y de cuidado en la sociedad y las mismas mujeres que lo ejercen: ¿qué lugar social tenemos nosotras? ¿Cómo nos cruza en nuestros cuerpos lo que hacemos? ¿En la vida? ¿Cómo lo logramos transformar?

A luchar

Y el momento de actuar llegó. Liz Quintana Cantero, del grupo motor, resaltó que el para qué de la Investigación se cumplió a rajatabla. No solo hablan de las condiciones laborales, sino de cómo están organizados los cuidados en esta sociedad. También cuestionan los privilegios que existen y qué parte ha dejado de asumir las instituciones públicas y lo están resolviendo las mujeres trabajadoras de hogar y de cuidados en condiciones precarias.

“Hay que empezar a exigir responsabilidades. En el documento constantemente se hace referencia a eso”, anunció Liz. Y lo harán con la ilusión de avanzar, de hacer los cambios. “Hacemos propuestas utópicas y propuestas realistas. Vamos a por todo y nos dirigimos a todo el mundo: instituciones normativas y políticas públicas, sociedad, comunidad, familias y personas, mujeres trabajadoras de hogar y de cuidados, otras organizaciones anticapitalistas, feministas,…Vamos a enredarnos en esta lucha.”

Lyudmila sonríe. Al final de la reunión sabe que tiene más aliadas en su lucha reivindicativa.

 

 


Enlaces

La investigación Trabajadoras no domesticadas Pinchad aquí

Enmienda 6777

Nota Las trabajadoras no domesticadas empiezan a cambiar el mundo Pinchad aquí

Trabajadoras de hogar y de cuidados Plaza Moyua

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