Nicaragua

Presencia de Mundubat en Nicaragua

NicaraguaMundubat inicia su andadura en Nicaragua en 1994 a través de la puesta en marcha de un proyecto relacionado con el fortalecimiento económico de población desmovilizada tras la guerra. El proyecto se llevó a cabo en el Departamento de Chontales, una de la regiones que más sufrió el impacto del conflicto armado.

El trabajo realizado con las personas desmovilizadas permitió llegar a otros sectores sociales. Así, desde entonces, la línea de actuación consiste en propiciar elementos que permitan el desarrollo socioeconómico de los sectores más vulnerables.

La apuesta por la mejora de las condiciones de trabajo autónomo y autogestionado, el fortalecimiento de las redes organizativas campesinas y urbanas, el fomento de la participación ciudadana y la atención a grupos, especialmente subordinados de las relaciones de poder local, como es el caso de las mujeres, son los principios básicos del trabajo de Mundubat.

Esta apuesta por el desarrollo se ha llevado a cabo incluso en zonas afectadas por desastres naturales, como lo fue el Huracán Mitch en 1998. Los hombres y mujeres de El Viejo y Malacatoya demostraron entonces que el huracán se llevó sus casas, pero no su dignidad y esperanza en construir un futuro mejor.

Contexto de actuación

NicaraguaTras 16 años de gobiernos neoliberales, el FSLN asumió el poder en 2007. A partir de entonces, se han dado avances en los índices macroeconómicos del país. De igual manera hubo un impulso a diferentes banderas tradicionales del sandinismo, como la gratuidad escolar y la mejora de la infraestructura sanitaria pública.

Nicaragua es el único país centroamericano que forma parte de la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA), situación que ha condicionado las relaciones exteriores y el desarrollo de las políticas sociales del Gobierno. Esto le dio una posición estratégica alejada de las posiciones tradicionales de sus vecinos que cuentan con la alianza tradicional de Estados Unidos.

En términos de desarrollo humano, Nicaragua se sitúa en la posición número 125 de 188 países. Por encima de Honduras (Posición 131) y Guatemala (Posición 128), y por debajo de El Salvador (Posición 116). Cabe señalar que todos se encuentran en una posición de desarrollo humano medio.

El 42,5% de la población nicaragüense vive en condiciones de pobreza. A pesar de ello, la CEPAL reconoce que en el periodo entre 2007 y 2011 Nicaragua fue el segundo país de América Latina en la reducción de la desigualdad, al bajar el coeficiente Gini del 0,51 a 0,46.

La pobreza extrema rural supera, aproximadamente, en cinco veces la pobreza extrema urbana y la pobreza general duplica a la existente en los núcleos urbanos. No obstante, es cierto, según datos de la Encuesta de Medición de Nivel de Vida, que la disminución de la pobreza en las zonas rurales ha sido de media 7 puntos porcentuales, mientras que en la zona urbana ha sido de 3,9 puntos.Nicaragua mercado

Si se analiza, dónde se concentra el mayor grupo de personas en situación de pobreza, vemos que, en todos los casos, se corresponde con aquellos que se dedican fundamentalmente a actividades agropecuarias. El 71% de los hogares pobres rurales en Nicaragua tienen como principal fuente de ingresos la agricultura, la pequeña ganadería, la silvicultura y actividades como la pesca o la caza.

Por sexos, las cifras estadísticas arrojan que en Nicaragua (según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida de 2010) el 51,5% y el 50,6% de las personas pobres y pobres extremas en el medio rural eran mujeres, y estas constituían el 52,5% de la población total rural.

Que los datos cuantitativos no muestren la mayor vulnerabilidad y pobreza de las mujeres rurales frente a los hombres, no significa que no exista, sino que las barreras son más profundas y tienen que ver con una cultura patriarcal y con modelos familiares que ocultan la desigualdad.

La realidad socioeconómica de las mujeres en el medio rural nicaragüense es evidente al analizar otros datos igual de importantes. De esta forma, mientras que el 75,1% de los hombres en el campo tienen una ocupación por la cual reciben una remuneración, en el caso de las mujeres, estas cifras tan solo alcanzan el 13,4%.

Líneas de trabajo de Mundubat

Soberanía Alimentaria

Fortalecimiento de capacidades de  mujeres y jóvenes dentro de las organizaciones campesinas y de productores.

Promoción del acceso a la tierra y agua de organizaciones y comunidades campesinas.

Fortalecimiento de capacidades en técnicas agroecológicas de comunidades campesinas.

Contrapartes

Asociación de Trabajadores del Campo

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