Guatemala

Presencia de Mundubat en Guatemala

GuatemalaMundubat inicia su acompañamiento a las comunidades indígenas y campesinas guatemaltecas en su refugio de México. La década de los 80, conocida en Guatemala como la época de La Violencia, miles de personas huyen al país vecino dejando atrás familiares, casas, tierras y costumbres.

En los inicios de los 90 se apoya a la población refugiada en los campamentos, con el  objetivo puesto en su retorno organizado a Guatemala, el cual se inicia en 1994. Es en ese año igualmente, que Mundubat empieza a trabajar en el país, apoyando la reinserción de la población desarraigada.

En este proceso de acompañamiento se ha buscado la manera de ir de la mano en las reivindicaciones sociales de la población con la que se participa. Tras los Acuerdos de Paz firmados en 1996, el énfasis se pone en el desarrollo y cumplimiento de los contenidos de los acuerdos.

Estas reivindicaciones no son otras que las de eliminar las causas estructurales que llevaron a Guatemala a mantener un conflicto armado por más de 30 años; a reducir los altos índices de iniquidad social y marginación; a una mejor distribución de la riqueza y reducción de la vulnerabilidad socioeconómica; a un reconocimiento de la pluralidad étnica multilingüe y pluricultural del país y sus gentes; por la erradicación de la violación sistemática de los Derechos Humanos.

Contexto de actuación

Tras haberse cumplido recientemente los 20 años de la firma de los Acuerdos de Paz (1996) destaca el incumplimiento por parte de todos los Gobiernos de dichos acuerdos. Esta situación mantiene un alto nivel de desconfianza de la población hacia las instituciones del Estado, ya que cada vez interviene menos en asegurar la salud, educación y seguridad.

GuatemalaLos altos niveles de corrupción que continuamente vacían las arcas del Estado, junto a los altos niveles de impunidad han facilitado las alianzas de diferentes personas del Gobierno con el crimen organizado y el narcotráfico, que se ha apoderado de la región. Recientemente se han logrado avances desde la apuesta por la independencia judicial de algunos jueces y el Ministerio Público de mano de las dos fiscales Claudia Paz y Paz y Thelma Aldana, y el apoyo de la CICIG (Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala de UN), pero aún queda un largo camino para que se profundicen los cambios.

Esta impunidad se produce de igual manera ante los altos niveles de violencia e inseguridad. Guatemala sigue siendo parte de los países con altos niveles de homicidios y feminicidios en la región. Existe un patrón de impunidad sistemática en el procesamiento judicial y en las actuaciones en torno a casos de violencia contra las mujeres, debido al hecho de que la gran mayoría de estos hechos carece de una investigación, sanción y reparación efectiva. El acceso a la justicia continúa siendo un importante problema para las mujeres indígenas dada la continuidad y permanencia en distintos ámbitos del quehacer nacional, de actos discriminatorios en perjuicio de ellas, en razón de su origen étnico.

Las propuestas neoliberales de extracción de los bienes naturales e incorporación de transnacionales, están generando altos niveles de conflictividad social, ante la falta de consulta del Estado y la imposición de proyectos de mano del ejército, policía y guardas privados de las empresas.

La falta de apoyo desde el Estado a la producción campesina hace que la situación de pobreza y extrema pobreza de las regiones históricamente excluidas, donde viven la mayoría de pueblos indígenas, sigan siendo focos de migración y desplazamiento forzado, además de presentar altos niveles de inseguridad alimentaria.

Se mantiene la exclusión social y el racismo de los pueblos indígenas, cuya dignidad e identidad cultural se cuestionan. Se producen violaciones de sus derechos económicos, sociales y culturales. Y se producen violentos desalojos de sus comunidades, y agresiones y criminalización de sus liderazgos por sus reivindicaciones ambientales, y en defensa de sus territorios. Existe una alta instrumentalización legal, policial y judicial para criminalizar estos movimientos (Reforma del Código Penal y Ley de Orden Público).

El injusto reparto de la tierra -el 1% de los productores poseen el 75% de las mejores tierras- provoca que se impongan criterios como el monocultivo para la exportación, utilizando transgénicos y explotando a las personas jornaleras, lo que genera una conflictividad permanente.

 

Líneas de trabajo de Mundubat

  • Guatemala mujeresViolencia contra las mujeres, identidades y feminismos: se centra en apoyar la denuncia y la lucha contra la impunidad en los casos de violencia contra las mujeres y el feminicidio que es una de las grandes pandemias de la región.El trabajo que se realiza está orientado a la prevención y atención de casos de violencia contra las mujeres indígenas mayas, a través de la formación y fortalecimiento de capacidades a los liderazgos, especialmente de las mujeres a nivel comunitario, para la identificación y el accionar ante las violencias. Como una apuesta por la mejora en la atención se da acompañamiento psicosocial y jurídico a las mujeres indígenas sobrevivientes y se incide ante las autoridades y otros actores locales, responsables de la prevención y atención a las mujeres sobrevivientes de violencia.
  • Economía Feminista: La intervención como parte de una apuesta regional, busca dar continuidad al trabajo de incidencia y posicionamiento del planteamiento de Economía Feminista como elemento de resistencia frente al capitalismo y el patriarcado. Se implementan procesos de empoderamiento para las mujeres, en su dimensión colectiva e individual, como herramienta para la participación y toma de decisiones en todas las esferas de la vida pública y privada. Se visibiliza el papel de las mujeres como actoras económicas y constructoras de un proyecto de resistencia. Además se busca que otros actores de los movimientos sociales también posicionen la economía feminista.
  • Defensa de los Derechos Humanos: se apoya el fortalecimiento de las capacidades y las condiciones de seguridad de las organizaciones defensoras de DDHH. Dando seguimiento y denunciando los procesos de criminalización que viven las organizaciones y sus liderazgos. Además, se impulsa la articulación en alianzas y redes de dichas organizaciones y su capacidad de incidencia en apoyo a su lucha frente a las violaciones de Derechos Humanos y de derechos de los pueblos indígenas, destrucción y daño de bienes naturales, impedimentos al acceso a la tierra por parte de campesinos y campesinas.
  • Soberanía Alimentaria: con el enfoque del acceso a los bienes naturales, específicamente la tierra, a través de la legalización de títulos y la mejora de las condiciones de productividad de las familias en comunidades indígenas.

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