El Salvador

Presencia de Mundubat en El Salvador

El SalvadorLa primera acción de Mundubat como organización de Cooperación internacional, eso que ahora llamamos “proyecto”, fue la construcción de un puente hamaca en el montañoso Departamento de Chalatenango, en El Salvador. Era el año 1988 y el país estaba inmerso en una fraticida guerra civil.

Los fuertes vínculos creados desde ese puente hamaca con las comunidades hizo que nos volcásemos en su devenir político de los últimos 29 años.

Así les acompañamos en El Refugio, trabajando codo con codo en pleno conflicto armado, y apoyamos su fortalecimiento organizativo para que un día fuera posible el retorno a su país. Asimismo, disfrutamos con ellas y ellos el retorno desde los campos de refugiados, y la firma de los Acuerdos de Paz de 1992.

La vuelta a su tierra obligó a las comunidades a luchar por la dignidad y el respeto de los derechos más elementales. Fueron años de reencuentro de familias, de duro trabajo en las tierras recuperadas, fueron los días en que se comenzaron a colocar los cimientos de las primeras casas tras la guerra.

Ese ciclo se cerró simbólicamente con el último gran proyecto del Programa de Transferencia de Tierras (PTT) ejecutado en los años 1999/2001, en el que las últimas comunidades retornadas, nueve años después de los Acuerdos de Paz, construían sus casas nuevas, cultivaban sus tierras y cosechaban sus primeros productos.

Ahora, llevamos adelante las propuestas de desarrollo local, de economías populares y participación ciudadana, defendiendo su derecho al trabajo digno y la defensa de su soberanía alimentaria.

Contexto de actuación

El Salvador DDHHTras 12 años de conflicto armado interno, El Salvador firmó en 1992 los Acuerdos de Paz que le permitieron iniciar un proceso de democratización, protagonizado por gobiernos sucesivos del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA). De ideología ultra conservadora y neoliberal. Sus políticas de apertura de mercados y disminución del gasto social han llevado al país a uno de los primeros lugares en niveles de desigualdad en América Latina. Esto y la situación de violencia generalizada (alrededor de 5.300 homicidios en 2016) son factores fundamentales del éxodo masivo de la población. Son más de dos millones de salvadoreños y salvadoreñas viviendo fuera de su país.

En 2009, la llegada al Gobierno del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) supone una oportunidad para cambiar esas tendencias. Pero, a pesar de los avances alcanzados desde entonces, los retos a los que se enfrenta el país no son pocos y los esfuerzos por buscar cambios sociales se ven a menudo saboteados, por una oposición anclada en posiciones oligárquicas que cuenta con la complicidad de la mayor parte de los medios de comunicación.

Entre los retos más importantes está la situación de los derechos humanos. En los últimos años se han conseguido avances al respecto, sin embargo las debilidades institucionales y legales, además de las insuficientes capacidades en los servicios públicos, minan la capacidad del Estado en su obligación de garantizarlos.

Tampoco las organizaciones de derechos humanos logran un grado suficiente de articulación entre ellas, dándose una disminución en la capacidad de incidencia y se quedan sin conseguir los impactos deseados. Por otro lado, los sectores interesados en mantener la violencia promueven, ante la opinión pública, un mensaje de estigmatización de las defensoras y defensores de derechos humanos que normaliza y justifica la violencia hacia ellos.

El Salvador mujeresY aunque la Ley de Igualdad, Equidad y Erradicación de la Discriminación contra las Mujeres, de 2011, y la Política Nacional de Mujeres han supuesto pasos importantes en el reconocimiento del papel de las mujeres, la brecha en el ejercicio de derechos y la inequidad entre sexos es todavía amplia. Esa discriminación es más evidente en el ámbito rural.

Asimismo continúa librándose la lucha de los movimientos de mujeres por la despenalización del aborto terapéutico en cuatro supuestos, ante la oposición de los partidos de derecha.

Por último, el cambio climático coloca a El Salvador en una situación especialmente frágil, siendo el único país de Centroamérica considerado en situación de estrés hídrico. Los impactos de la sequía se reflejan principalmente en los rendimientos de la producción agrícola y afecta, sobre todo, a las áreas más vulnerables del país que en su mayoría se encuentran en lo rural.

Los campesinos y campesinas buscan fortalecer sus capacidades para enfrentar esta situación, pero no cuentan con las herramientas necesarias. En consecuencia no llevan a cabo las medidas de adaptación al cambio climático. De hecho, la reducción en la productividad de la tierra suele generar dos alternativas: hacer avanzar la frontera agrícola o vender la tierra, a menudo a proyectos urbanísticos. En ambos casos, las consecuencias llevan al aumento de la deforestación, la degradación del suelo, la pérdida de los mantos acuíferos y otros daños medioambientales.

Tampoco el tejido comunitario está suficientemente consolidado y ordenado como para plantear propuestas que incidan en las políticas públicas al respecto. Ante la gravedad de la situación, el Gobierno ha incorporado la temática del cambio climático en su agenda de política nacional, aunque carece de los recursos para implementarla en los ámbitos regional y local.

Líneas de trabajo de Mundubat

  • Protección de los Derechos Humanos: Las intervenciones se centran en la figura de los y las defensoras de derechos humanos. Son los vectores fundamentales del cambio y de la defensa de los valores democráticos. Por una parte se fortalecen sus capacidades y las de las organizaciones a las que pertenecen en el desempeño de sus funciones de promoción y defensa de los derechos. Además de mejorar los espacios de articulación entre dichas organizaciones. También Mundubat busca mejorar la capacidad de incidencia de las y los defensores ante los tomadores de decisiones y fortalecer las capacidades de los servidores públicos, responsables de su protección. Por último, se pretende incidir en la opinión pública de tal manera que mejore la percepción social de los defensores y defensoras.
  • El Salvador producciónConformación de una Escuela de Economía Feminista para Mujeres Rurales: Implica construir conocimiento fortaleciendo la capacidad de análisis y debate en economía feminista de las organizaciones socias y las organizaciones de base con las que se trabaja. Al mismo tiempo, se dará la aplicación práctica de los principios de economía feminista a las iniciativas económicas que se están apoyando. El trabajo incluye un componente de incidencia pública y política respecto a temas como las barreras administrativas a las que se enfrentan las mujeres para acceder al crédito o los derechos laborales de las trabajadoras del hogar, además de conformar una red de asociaciones municipales de mujeres rurales que cuente con su propia agenda económica y estrategia de articulación e incidencia.
  • Defensa de los Derechos de las Mujeres: Mundubat se involucrará en la promoción de la autonomía del cuerpo de las mujeres, la despenalización del aborto, el empoderamiento y la participación política.
  • Extensión del Modelo Agroecológico para mejorar la resiliencia de los pequeños productores y productoras frente al cambio climático: Una de las prioridades es fortalecer las capacidades técnicas y de propuesta política de las cooperativas y federaciones agropecuarias, asociaciones comunitarias y demás organizaciones que aglutinan a campesinos y campesinas. El objetivo es que incidan y participen de forma activa en la aplicación de las estrategias y políticas públicas frente al cambio climático. Además, se trabaja en promover el manejo sostenible de los suelos y la conservación de las fuentes de agua, así como en fomentar la transición hacia modelos de producción agroecológicos en contraposición con el modelo tradicional agroquímico. Por último, Mundubat apoya las luchas históricas por la tierra y el territorio que llevan a cabo las comunidades rurales y movimientos sociales.

Contrapartes

 

  • Asociación Fundación para la Cooperación y el Desarrollo Comunal de El Salvador (CORDES).
  • Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA).
  • Asociación de Proyectos Comunales de El Salvador (PROCOMES).
  • Asociación Movimiento de Mujeres Mélida Anaya Montes (Las Mélidas).
  • Federación de Cooperativas de la Reforma Agraria Región Central (FECORACEN).
  • Fundación Promotora de Cooperativas (FUNPROCOOP)
  • Asociación Pro-Búsqueda de Niños y Niñas Desaparecidos (Pro-Búsqueda).
  • Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).
  • Asociación de Derechos Humanos Tutela Legal Dra. María Julia Hernández (Tutela Legal).

 

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