Desde nuestra perspectiva, la Cooperación con el Sur significa:
-devolución, frente a las ideas paternalistas de donación y ayuda;
-solidaridad, que no compasión; -resistencia, frente al neoliberalismo que destruye comunidades, personas, y los proyectos liberadores; -apoyo a los movimientos populares en su lucha por la justicia social y la libertad; -emancipación de los pueblos frente a la globalización económica y el orden neoliberal.
Y siempre desde el respeto, no desde el colonialismo cultural y la imposición de modelos económicos y sociales.
Ese concepto de Cooperación se expresa en varias áreas de actuación, y se articula en el ámbito territorial en torno a:
Un eje económico apoyado en el desarrollo endógeno y las Economías Populares.
Un eje democrático basado en la participación ciudadana y el fortalecimiento de los municipios
Estos dos ejes generales encuentran una integralidad imprescindible en los siguientes ejes transversales:
Todas y cada una de las iniciativas en el Sur se realizan en colaboración con organizaciones locales, con mujeres y hombres de comunidades indígenas, campesinas, y urbanas marginadas; poblaciones retornadas y refugiadas; cooperativistas; líderes populares; colectivos de mujeres; grupos de orientación y apoyo familiar; centros de investigación popular; asociaciones de Derechos Humanos; trabajadoras y trabajadores de la educación y de la sanidad; alcaldías e instituciones públicas de base.