La inmensa deuda externa bloquea las oportunidades de desarrollo del país. A principios de 2.000 ascendía a 6.500 millones de dólares (tres veces el PIB nacional).
La explotación de los recursos naturales y la introducción de productos transgénicos supone la reducción de recursos forestales, explotación sin medida de minas, y la pérdida de recursos agroexportadores.
La crisis del modelo agroexportador (ejemplo: crisis del café) provoca la muerte por hambruna en las zonas rurales. Más de un millón de personas (24,2 % de la población) viven con menos de un dólar diario.
La distribución desigual de las riquezas ha producido un aumento de los focos de marginalidad, impulsando a su vez los procesos migratorios hacia EEUU.
La privatización de recursos básicos (electricidad, salud, agua,) supone beneficio para una minoría y aumento de las desigualdades.